Budapest. Központi Vásárcsarnok (Mercado Central)

Al pie del Danubio y cerca del Puente de la Libertad, se encuentra este enorme mercado construido a finales del XIX. Una gran nave dividida en tres plantas, donde se puede hacer la compra diaria, de manera puntual o incluso turista. Sí, para conseguir regalos típicos o incluso para cortarse el pelo, se puede ir al Mercado Central. Pero lo más interesante es subirse a la última planta a descubrir cómo funciona verdaderamente el sitio. Aunque es verdad que así todo se ve como si no se estuviera allí. Mucho mejor perderse un rato entre los puestos y fijarse en escaparates decorados con unas cien alas de pollo apiñadas, por ejemplo, o embobarte con la cantidad de especias orientales que se pueden llegar a comprar en una sola tienda o mejor aún, intentar explicarle al tendero que quieres cuarto y mitad de lo que sea en uno de los idiomas más complejos que hay en Europa.

Estar en el Mercado Central de Budapest es descubrir una pequeña parte de la intimidad del país. La manera de disponer, de ofrecer, de comprar… la variedad de productos frescos, desecados, curtidos o ya listos para probar son un gran reclamo para pasar una buena mañana en la capital húngara. Y si  nos cansamos, con salirnos a impresionarnos con el edificio en sí, suficiente descanso.

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