Las arpilleras han sido utilizadas como arte de resistencia por múltiples grupos de mujeres a lo largo del mundo. Desde Irlanda, España, Perú… y, sobre todo, Chile, han servido para representar muchos de los atropellos a los derechos humanos constantemente cometidos por las instituciones o para denunciar algunos de los grandes problemas que sufren las comunidades.

Un ejemplo muy a cuento en estos días se encuentra en esta arpillera peruana que abajo reproducimos (Taller de Mujeres Creativas, 1986), confeccionada en un contexto de fuerte crisis económica e impagable deuda externa para el país. No hace falta fijarse demasiado en la obra para entender la protesta, ni mucho menos el mensaje (nuestra coyuntura ayuda bastante, por otro lado); tampoco para percibir cómo y dónde se establece la línea que no solo separa sino que enfrenta el interés individual del colectivo, lo que les sobra a unos y lo que les falta a otros, la manera de relacionarse por acá y por allá. Nada comparten (ni tamaños, ni números, ni colores) los espacios derecho e izquierdo de la obra, excepto el cielo, único lugar al que no alcanzó la división. ¿Quizá porque aún no tenía precio?

Texto: L.R.

Imagen tomada de la exposición Transforming threads of resistance: political arpilleras & textiles by women from Chile and around the world (Student Union Art Gallery, University of Massachussets)

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