El 30 de agosto de 1976, cansados de sufrir las consecuencias del racismo y la inferioridad con que se trataba al colectivo negro en Inglaterra, la gente tomó las calles en pleno Carnaval caribeño de Notting Hill, hasta convertirlo en la batalla campal que hizo huir a 3.000 policías. Allí se encontraban Paul Simonon y Joe Strummer, bajista y voz de The Clash, que venían de ser teloneros de The Sex Pistols. La actitud de cambio y la fuerza con la que se unieron en aquellos momentos les inspiraron para componer el clásico “White Riots”, que saldría un año después. En él se exhorta a los blancos a adoptar la misma actitud y a frenar los problemas sociales que también a ellos les afectaban.

Casi 30 años después del éxito de The Clash, la banda de indie-rock Kaiser Chiefs traía desde Leeds en su primer album (Employement) un nuevo single sobre el mismo tema. “I Predict a Riot”, ya en otra línea musical, mucho más melódica y menos agresiva, lejos de las influencias de The Ramones que se escuchan en “White Riots”, solo muestra las consecuencias de una sociedad, aunque injusta, todavía dormida, desideologizada e inconsciente de los verdaderos problemas sociales que arrastra.

El pronóstico de esos disturbios es quizá lo que se materializó hace unos meses en Londres, como consecuencia de un sistema que usurpa hasta la oportunidad de saber los motivos por los que hay que jugarse la dignidad; una realidad tan incomparable con la del Carnaval de Notting Hill del 76, como incomparables son los temas de The Clash y Kaiser Chiefs.

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