La artista Laurie Anderson (Chicago, 1947) ha estado en España esta semana. Si tienen la suerte de que visita su país, no dejen de ir a verla. Lo que produce esa combinación de voz, música, sonido, pintura e imágenes no se puede describir. Sobre todo su voz, como un mantra o un juego de encantamiento; una vez que comienza a hablar, no puede pasar desapercibida. Esa voz modulada a través de los años, de las representaciones, de la práctica, la humildad, la sencillez. Incluso aunque no se comprenda mucho el concepto general, es imposible escapar a sus tonalidades. La voz como un cable de colores, maleable, que te atrapa. Por favor, si pueden vayan a verla, y nada más déjense llevar.

No se pierdan esta entrevista.

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