Es viernes y son las 3, el mercado empieza a decaer, algunos van recogiendo y empacando, ya se ven cajas llenas de fruta y verdura invendible en el borde de la acera. Si es invendible en el Italian Market no hay lugar donde colocar ese género, porque lo que llega aquí ya está a punto de caramelo. De otro modo no sería posible pagar $1 por kilo y medio de tomates o por un melón o por dos manojos de espárragos.

En la esquina de Washington con la 9, formando una diagonal con el bar donde trabaja Samuel, hay una especie de galería comercial con varios puestos y ahí dentro me encuentro con lo siguiente tal cual, aunque en otro idioma.

A mi pregunta de siempre, un tipo de unos treinta años, de esos gorditos con cara de bonachón responde:

-Spoon? Sí, claro, antes trabajaba aquí, ahora está en un puesto de la calle, más arriba –y el tipo señala con el brazo extendido-, mi padre es el dueño de esta galería, Spoon trabajó para él casi diez años, ahora tiene casi sesenta.

-¿Tu padre?

-No, Spoon.

-¿Y cómo se llama?

-Se llama Spoons.

-Pero tendrá un nombre…

Entonces se acerca un señor mayor y decido que es el padre del fornido muchacho.

-Spoon es un buen tipo –dice en un hilo de voz-. Un tipo estupendo.

-Pero está loco… ¿para qué lo buscas? –pregunta el joven.

-Me han dicho que hace música con cucharas.

-Sí, sí, ¡y es muy bueno!

-Por eso lo busco, quiero grabarlo, quiero hacer un documental sobre él.

-Pero está completamente loco. Si lo encuentras pregúntale por la nave espacial, verás qué te dice…

-¿La nave espacial? –En esto aparece otro hombre muy pequeño que parece salir de la nada o de los sótanos de la galería y el gordito le dice riendo que quiero hace un documental sobre Spoonman.

-¿En serio? ¿Un documental sobre Spoons? –y ahora los dos ríen y el anciano simplemente repite que es un buen tipo, un tipo estupendo.

Le pregunto al recién llegado si conoce el nombre de pila de Spoonman.

-Mmm, ¿Labar? –y mira al viejo y a su hijo, ninguno de los dos dice nada, entonces el pequeñín añade- Oh, si vas a pasar tiempo con él debes tener cuidado con una cosa, ni se te ocurra darle agua, no puede beber agua o morirá inmediatamente.

Olvido Rellanos

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