Las piedras no estaban aquí al principio
aparecieron luego entre varios puntos
de la historia a ciencia cierta, eso dicen.
A este lado los pájaros
son azules las plumas
azules la piel azul a este lado
los pájaros son así. El desierto
es arena y no solo eso. Sabrás
en que punto estamos, compartiéndolo
en este momento cierto, sin ciencia.
Los símbolos, me repito, no son más
que ruinas las ruinas deberían ser
ruinas y por encima de ellas más palabras
habitándolas saturando cada espacio abriéndolo:
nómadas entre piedras.

***

Mirar hacia dentro del poema
hacerlo tropezar eso es vertical
o casi. Levantarlo montañoso
sobre el desierto montañas
quizá cordilleras parece fácil
cartografiarlo pero pronto
se diluye se inunda
y eso será lo complicado: distinguirlo.
Volarán los pájaros
sin ramas. Pájaros, en definitiva
como poemas, en vuelo.
Una fuente con agua pero sin fuente
la luz es un ovillo.

***

SALTAR DESPUÉS DEL AIRE
Lo llamo mar por nombrarlo inabarcable
el aire sin pulmón no es aire
es corteza que se rompe
en la pantalla, hilo y plástico
como en fractura.
Lo nombro sin esperar que nos salve
la luz a ti y a mi, las palabras y los huesos.
Desesperar es imposible demasiado
espacio bajo el agua. Quité el tapón
nada cambia cierras el grifo y gotea.

***


Pablo López Carballo
(Cacabelos- León, 1983) ha publicado el libro Sobre unas ruinas encontradas (La Garúa, 2010) y los cuadernos Viandante (2004, Sevilla) y Cámara de mano (2009, jcyl). Ha recibido varios premios, ha colaborado con relatos, poemas, reseñas y traducciones en las revistas Quimera, 7de7, Deriva, Letras libres, The Barcelona Review, Nayagua y La hamaca de lona.

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