El Soul, padre de la música moderna afroamericana, nació a finales de los 50 con influencias del R&B y el Gospel. En la década de los 60 vivió su máximo apogeo con Ray Charles, Aretha Franklin y James Brown, entre otros, hasta convirtirse en la marca personal de la comunidad negra, además de la gallina de los huevos de oro de la Motown (The Supremes) y Atlantic Records (Ray Charles). En 1968, el año en que muere Martin Luther King, The Marvelettes, el grupo de segunda de la Motown, aceptan interpretar “Destination Anywhere”, de Nicholas Ashford y Valerie Simpson, compositores de temas tan famosos como “Ain´t no mountain High Enoug”. “Destination Anywhere” mostraba la nueva cara del soul más puro fusionado con otros géneros músicales, la evolución y apertura del sello musical negro, así como la pervivencia de este importantísimo estilo.

Años más tarde, en 1991, Niamh Kavanagh, la rescató y versionó para la banda sonora de la película de Alan Parker, The Commitments (basada a su vez en la novela homónima de Roddy Doyle). En ella se cuenta cómo un grupo de jóvenes parados dublineses intenta formar un grupo de Soul para llevar el género musical a su ciudad. Obviamente, lo más interesante de la película es la banda sonora y “Destination Anywhere” la canción que les identifica. Que la disfruten.

Dedicado a geminisdespechada y a Lady C, por tanta música y tanto todo

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