serpentina satelite nothing to say cover

Formados a fines del 2003, Serpentina Satélite es una de las bandas más interesantes del underground sudamericano. Afincados en Lima-Perú, editaron en noviembre del año pasado su segundo disco, Nothing to Say, con el sello alemán Trip in Time. El disco es una buena mezcla de krautrock, space rock y stoner que no pierde fuerza a lo largo de sus más de 40 minutos. Es esto realmente un EP?

La mayor virtud de Serpentina Satélite no es su originalidad, son reconocibles inmediatamente sus referentes, sino mas bien su capacidad de poder agrupar en una sola grabación variados registros dentro del género de la sicodelia, sin perder un sonido homogéneo así como un alto nivel de producción; Nothing to Say fue grabado en sistema análogo en Lima y luego masterizado en Perplex Tonstudio (Guru Guru, Embryo, Kraan).

Con influencias del primer Ash Ra Tempel, Nueva Ola abre el disco con texturas de guitarra que se sobreponen mientras una batería a la distancia aumenta la expectativa y direcciona el viaje. La base rítmica conformada por Aldo Castillejos y Félix Dextre desde el principio es más que sólida y soporífera, mientras ambos guitarristas se explayan generando capas cargadas de delay por las que la voz de un niño dice frases como “más allá del cielo gris” (Ciëlo) así como “demasiado alto para ver a los muertos” (Aviador Dro). Estos guiños al electro español intensifican el sentido de la canción y nos dejan con más preguntas que respuestas…

El tema que da título al disco es simplemente una patada al culo. Nothing to Say tiene ese filo Stooges, Spiritualized, Comets on Fire que no te deja estar quieto pero paraliza, sumadas además letras de corte religioso, que dialogan con distorsiones al máximo, solos y capas de ruido generadas por Dolmo y Renato Gómez. The Last Drop sigue la misma línea, mucho más hipnótica y lenta, totalmente de carretera, para un viaje por la costa del Perú de seguro, mientras algunas líneas de corte Beat se escuchan de fondo recitadas en inglés.

Madripoor es un breve interludio heavy, con una vibra del mejor Kyuss, Madchester inclusive por instantes, que da paso al gran “freak out” que es Kommune 1. El asco ha dotado de alas a mis inventos: con casi 24 minutos de duración, Kommune 1 es un viaje lisérgico intenso, cargado de matices y agresividad, desde un ascenso rápido y violento a una ligera calma para luego volver a solos frenéticos, wahs, graves densos y baterías machacantes, hasta luego perderse en frases repetitivas y más sonidos difusos, el mejor tema del disco sin lugar a dudas. Habrá algún trámite político en esta banda a partir de la ideología de la comuna alemana de fines de los 60’s?

Si bien este segundo disco es más sólido que su anterior Long Play (2004), Nothing to Say parece el preludio a un nuevo viaje y no cierra completamente nuestras expectativas. Ciertamente Serpentina Satélite aún no ha explotado todas sus municiones. Ojalá que pronto aparezca una nueva grabación de estos peruanos donde se mantenga el riesgo y el ácido de estos cinco temas, y que así termine de cuajar una propuesta que de por sí ya está bien encaminada.

[The Last Drop. Nuevo video dirigido por Henry Gates. (Más info aquí)]

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