frida_kahlo_le_due_fridaUn año más se celebra en Madrid el ciclo de Danza en la Villa (Teatro Fernán Gómez, del 6 de junio al 5 de julio, 2009). Entre otros muchos espectáculos, se ha ofrecido al público madrileño la obra Kahlo Caló, presentada por Amador Rojas y su compañía del mismo nombre, Kahlo Caló. Una curiosa puesta en escena basada en la biografía de Frida Kahlo y su recorrido artístico; pero atención: en clave flamenca.
El mismo Amador Rojas, bailaor principal, reencarna a Frida Kahlo, caracterizado con un vestuario y un maquillaje que colaboran con la extraña androginia. Una hora y media de cante y baile, de fusión, de imponente mezcla. Y sorprendentemente funciona.
Amador Rojas crea un estilo propio, desgarrado, incómodo, a ratos ortopédico e incluso anti-estético, para dar vida a la artista, para mostrar el sufrimiento que la persiguió toda su vida, desde que contrajo la poliomelitis durante su infancia, pasando por el terrible accidente de tránsito que la dejó postrada durante años y le causó infinitas operaciones médicas. Quizá así fue ella, o quizá aumentamos su dolor con nuestra absoluta necesidad de romanticismo, esta sed de melancolía de la que todavía no nos libramos. Pero finalmente estamos ante alguna de todas sus existencias, así era una de las tantas Frida Kahlo; o “Friducha”, como la llama Diego Rivera, único personaje narrador de la obra y único que no baila; quizá la aportación más anodina del espectáculo.
Mención aparte merece la música en directo, y en especial la cantaora Inma “La Carbonara”: voz potente, exultante: entra por cada poro, desgarradora y feliz en su versión de “La llorona”: para quien escribe, uno de los mejores momentos, casi el punto más alto de la hora y media de cante y baile.
Estrenada en Cádiz en 2008, la obra se ha dejado ver en Madrid los días 17 y 18 de junio. Si vuelven a la capital o hacen gira por otras ciudades españolas-europeas-mundiales, les recomendamos que no se lo pierdan.

Texto: violeta

***

Anuncios