El texto que transcribimos a continuación, bajo el título y el autor precedentes, es un relato aparecido en la revista puneña de vanguardia Boletín Titikaka (n. 21, abril 1928). El cuento fue publicado siguiendo la «ortografía indoamericana» propuesta por Francisco Chuquiwanka, otro de los vanguardistas de la época; no se asusten entonces por las «faltas de ortografía». Más abajo les ofrecemos, también, la interesante interpretación que Cynthia Vich reflejó, sobre este relato, en su libro Indigenismo de Vanguardia en el Perú: Un estudio sobre el Boletín Titikaka.
Que lo disfruten.

***

en un prinsipyo el ombre bebya orines de embra – desqubryo el qaso subyendo una qwesta – es desir desqubryo el sejso de la montaña – la fwente – aqarisyo su pelambre la deesa i pensó en el isopo fequndante – subyo a otros montes pero byo que todo era fémina – bolbyo los ojos al sol qomprendyo el seqreto del qalor i palpó la embrura de la tyerra – entonses pensó en la bengansa – injenyó el qulto fáliqo e imbento la gárgola para EBA

desde ese tyempo las mujeres llenan los qántaros – símbolo del byentre fequndado de orines másqulos

¿qyen no a bisto rreunirse a las donsellas jugosas en rrededor del qaño qantando imnos de jerminasyon?

¿no las an visto oprimyendo y chupango las gárgolas?

***

adan_y_evaEl singular relato que cuenta «Adán» explica, en términos generales, los eventos que llevaron al cambio de un culto a otro: del culto a lo femenino al culto fálico que, según se sobreentiende, fue el que finalmente perduró. El texto habla de una inversión de roles que no es más que el resultado de una lucha de poder entre los sexos; un tema bastante trabajado por los sistemas mitológicos de diversas culturas. Del mismo modo, la escenografía imaginaria que construye los símbolos está íntimamente relacionada a una cosmovisión donde la agricultura es el sistema ordenador vital, tal y como ocurría en el caso de las culturas antiguas que elaboraban este tipo de mitos. En cuanto a la historia misma que narra el triunfo del culto fálico, esta puede vincularse al miedo masculino del antiguo poder de la mujer dado su papel de continuadora de la especie por medio de su fertilidad. Este miedo que provoca la rebelión del hombre («la bengansa» en el relato) y su consecuente accionar para despojar a la mujer del poder y establecerse como el nuevo superior, podría asociarse con una serie de constantes arquetípicas e incluso con teorías como el psicoanálisis, que al analizar mitos similares de varias culturas habla del concepto de la «vagina dentada» para representar la amenaza del poder femenino, frente al cual el hombre se ha impuesto gracias a una serie de artificios.

imagen: adán y eva, por albrecht dürer.
Anuncios