killbill2El gran gurú de la escena, Peter Brook, definía el teatro tosco como un teatro de “sal, sudor, ruidos, olor, el teatro que no está en el teatro, el teatro en carretas, en carromatos, en tablados, con el público que permanece en pie. […]  El teatro tosco está próximo al pueblo; trátese de un teatro de marionetas o de sombras animadas. Un espectáculo montado en condiciones toscas es como una revolución, ya que todo lo que se tiene al alcance de la mano puede convertirse en un arma. El teatro tosco no escoge ni selecciona; si el público está inquieto, resulta más importante improvisar un gag que intentar mantener la unidad estilística de la escena”.

Y esa es justamente la esencia del teatro de Yampo. Un teatro por y para el pueblo. Un teatro de sudor, olor, obscenidad, brusquedad. Ante todo, Yampo es un teatro que no desea sorprender a la crítica sino hacer reír a un público ávido de carcajadas. Y nosotros, los componentes de la compañía, no somos más que instrumentos al servicio de la sátira salvaje, la burla despiadada, la carcajada más brutal. Queremos despedazar lo natural, lo rutinario, queremos ser brutos, toscos con lo que nos rodea, con lo que nos toca vivir. Nos atrevemos a decir que somos “revolucionarios”, pero no en el sentido de que nuestro teatro aporte algo nuevo que “revolucione” el panorama teatral, sino en el sentido de que el público que nos vea sufra una “revolución” dentro de sí mismo, tome distancia con la realidad en la que vive para después rajarla con sus carcajadas, como quien raja una gran tela blanca con un cuchillo bien afilado.  Os podemos afirmar que quienes han visto hasta ahora el espectáculo se han sumado a nosotros a ese proceso de “purificación” a través de la risa. Y todo ello en solo 50 minutos en los que cualquier réplica, acción, movimiento o suceso que ocurra mientras representamos, serán usados con el único fin de electrizar al público asistente. La próxima cita: viernes 30 de enero, a las 22:30h, sala La Tejera. Águilas (Murcia).

FRAN GIMÉNEZ

.

Anuncios